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Sección de Opinión

 


     
 

La violencia llegó hasta la edad escolar

 
 

La ausencia de valores y un ambiente familiar influenciado por la violencia siguen siendo los factores principales del incremento en las cifras de ataques con armas blancas y de fuego.

 
 

Esto está ocurriendo en algunos planteles educativos de Caracas y del interior del país.

La presión social y las ganas de imponer respeto entre los compañeros son determinantes a la hora de producirse reyertas dentro y fuera del aula.

 
  De hecho, según expertos en la materia, algunos muchachos, al sentirse acosados o burlados por el colectivo de clase, utilizan métodos inadecuados que van desde golpes en diversas partes del cuerpo hasta el empleo de cuchillos, navajas, "chopos" y pistolas.

Las autoridades insisten en considerar estos casos "como poco comunes", pero los padres muestran cada vez más preocupación ante la posibilidad de que sus hijos sean víctimas de robos, o amenazados de muerte por otros alumnos.

El caso conocido más reciente de violencia escolar ocurrió el pasado 4 de junio, cuando una niña de 13 años de edad a puntó a otra, dos años menor, con un arma de fabricación casera, tipo chopo. La situación no pasó a mayores porque una docente intervino a tiempo.

Estos casos se han hecho más notorios en los últimos años, pero el ingreso de armas a las instituciones de enseñanza ya resulta ser un problema de seguridad grave para alumnos, profesores y la comunidad en general.

Para el comisario Sixto Peña, asesor de seguridad y ex comisionado nacional de Investigaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), esta situación de ingreso de armas de fuego en las instituciones de enseñanza data, incluso de principios de los años 80,sólo que los casos no se develaban públicamente.

El problema de uso de estas armas por los escolares, lamentablemente, se registra en instituciones públicas, a su juicio, por la ubicación geográfica:"están en sectores donde se desarrolla la delincuencia juvenil y los jóvenes son absorbidos por bandas que les proporcionan las armas".

Ante esto, la solución no se hace imposible, pero sí difícil: "Básicamente hay que tomar en consideración la orientación familiar. También los tribunales en materia de familias y menores deben tomar medidas correctivas a estos trastornos de conducta".
 
 
  DIVULGACIÓN POR INTERNET  

A través de portales en Internet se pueden observar riñas callejeras entre grupos de adolescentes. Ningún joven interviene, más bien aplauden y gritan, como si se tratara de algún espectáculo.

Sus celulares, dotados de la más avanzada tecnología, registran los momentos claves de la pelea, es decir, cuando el rostro del contrincante –en su mayoría no llega a los 15 años-está lo suficientemente ensangrentado y no tiene fuerzas para defenderse.

Esta situación es analizada por Oscar Misle, representante de Cecodap, quien considera que los jóvenes han asumido las agresiones como una forma de relación. Antes era sólo atribuida a los varones, pero desde hace un tiempo, las jovencitas son las principales protagonistas de estos altercados.
Se produjo un envenenamiento de una chica por parte de otras que estudiaban con ella (en el estado Aragua). Los docentes y los padres deben hacer un esfuerzo y hablar seriamente sobre esto".

En la institución ofrecen información sobre qué es la violencia juvenil y cuáles son los pasos a seguir para evitar que las cifras se sigan incrementando.

 

Pero esta situación ya la habían cia para contrarrestar los focos de violencia registrados en diversos liceos caraqueños.

     
 

EN CONTRA DEL OCIO

 
 

Reinaldo García, presidente de la Subcomisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, fue el encargado de diseñar las políticas de desarme y elaborar talleres comunitarios dedicados a la formación de padres y docentes, quienes recibieron herramientas para atender los problemas frecuentes en los niños y adolescentes y que pueden desencadenar en actitudes inapropiadas, tales como el consumo de licor o de sustancias estupefacientes.

Visitas a los colegios, charlas educativas dirigidas a los alumnos y la promocióndeactividadesculturales y deportivas son necesarias a la hora de atacar el flagelo de la violencia en los menores de 18 años.

"Si el muchacho está ocioso es más propenso a cometer delitos, portar armas e incluso atentar contra la vida de otro compañero.

En mi gestión en la Alcaldía Mayor se hizo énfasis en la actividad deportiva para tener mejores ciudadanos y alejarlos de las drogas, porque bajo los efectos de estas sustancias es que se han registrado casos graves", precisó el legislador.

Las brigadas de policías escolares también cumplen una función de supervisión e inspección para evitar el ingreso de objetos ilegales a los recintosdeeducaciónprimaria,básica y media diversificada.

Sin embargo, para Sixto Peña la figura del policía escolar es para labores más rutinarias de prevención y de tránsito, pues se trata de funcionarios policiales jubilados, que no portan armas. Además aseguraque la revisiónacadauno de los estudiantes no erradicaría el flagelo, tomando también en consideración cuántos conforman la población estudiantil, además de que la medida se convertiría en una rutina provisional.

Anahí Arizmendi, presidenta de la Fundación Caracas para los Niños, esenfáticaaldecirquesetratadepocos casos: "esto lo aclaro porque siempresegeneraliza ynotodos los muchachos son violentos. Por eso hacemos un gran esfuerzo en materia de prevención".


LOS NIÑOS COPIAN PATRONES
Para Erick Rodríguez, psiquiatra experto en salud pública y comportamiento humano, estos actos de violencia por parte de niños y adolescentes son más que un efecto insidioso, solapado y acumulativo, pero que no era visualizado por la gente.

El experto mantiene que los niños están en un proceso de imitación, de fragilidad emocional, maduración y aprendizaje, mientras que en los adolescentes se presenta el proceso de reafirmación y reforzamiento dual entre las emociones y las normas. De hecho, después de la familia, en el colegio se expresa mejor la relación e integración social.

El punto en sí es que existen tres teorías de la violencia: la del impulso, que es cuando la agresividad está dentro del individuo y cuando se frustra la manifiesta; la del instinto, que es innata y está relacionada con la intuición o los reflejos; y la del aprendizaje, la más común de todas, que está determinada por el proceso de socialización, y en ello influye la condición social y ambiental, donde se desenvuelve el ser humano.

Es por esto que las otras dos teorías son consecuencia de la del aprendizaje. De hecho, Rodríguez relacionaaestateoríacon un proceso que tiene que ver con la violencia explícita "que es transmitida por el sistema icónico: la televisión".

Estudios sobre el impacto de la televisiónenlossereshumanosavalan suvisióncomo,porejemplo,elinforme de la Unesco de 1989 que hablaba de la violencia y el terror en los medios de comunicación de masas.

A su juicio, dos cosas están en juego: el núcleo familiar como eje central y la omnipresencia de la televisión en el hogar "porque se convirtió en sustituto de la familia y hasta de la escuela".

De allí que se habla de la promoción de consumo y violencia por parte de la pantalla chica y por el que Rodríguez hace una reflexión en torno a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión: revisarla para identificar esos actos violentos.

Lo cierto es que este problema data de hace por lo menos 20 años, pero se ha agudizado con el tiempo en ciertos establecimientos educativos.

Erradicar este problema no es imposible, como mantienen los expertos, pero las comunidades educativas, las familias y el Estado pueden contribuir sustancialmente a que se resuelvan los conflictos -en algunas ocasiones armados- que se presentan con frecuencia en algunos centros de enseñanza.

 
     

CRONOLOGÍA

 


Algunos casos

6 de junio.
Una alumna de la Unidad Educativa Zenobia Vergara, en Guarenas, durante el receso amenazó a una niña de 11 años con un "chopo" que le guardaba a su primo. No hubo heridos pero si una averiguación administrativa y policial.

5 de mayo.
Un niño de 11 años de edad, estudiante de 7° grado en la Escuela Técnica "Leonardo Infante", en Petare, fue atacado por varios estudiantes del liceo "Lino de Clemente". Recibió golpes con tubos, heridas de navajas y hasta cachazos con armas de fuego que lo dejaron inconsciente.

18 a de abril.
En el Liceo José Francisco Torrealba, ubicado en el estado Aragua, hubo un intento de envenenamiento con raticida a una joven de quinto año.

 
     
 
     
  SABÍA QUE...  
  Uno de cada cuatro alumnos sufre de acoso o la violencia por parte de sus compañeros.

60% de acosadores en las escuelas acabará cometiendo un delito antes de cumplir 24 años, según un estudio en España dirigido por Araceli Oñate, directora del Instituto de Innovación Educativa, e Iñaki Piñuel, profesor en la Universidad de Alcalá y director del Mobbing Research (Investigación del Acoso).

Por cuatro se multiplica el riesgo de sufrir acoso escolar en niños con siete u ocho años.

La violencia en las instituciones de enseñanza en Venezuela data, por lo menos, de hace más de 20 años, sólo que los casos no son denunciados por temor a represalias y/o no eran conocidos públicamente.
 
     
     
 
     
 

TIPS PARA PADRES
Causas y consecuencias
Conductas inadecuadas
Algunos comportamientos inadecuados de niños, niñas y adolescentes -que provienen y/o generan violencia- son: golpear a un compañero o compañera, hacerle burlas o bromas pesadas, ignorarle, no hacerle caso o apartarle.

Violencia Prolongada
Se trata de una situación de indefensión, una violencia prolongada, que se repite consistentemente.

Puede ser un maltrato físico o verbal que proviene de un individuo o de un grupo y está dirigido a una persona que se transforma en víctima al no poder evadirlo.

La intimidación o miedo
podría producirse en quien padece las agresiones y verdaderos actos de violencia.

La sensibilización
es indispensable que exista en el hogar y en el centro educativo.

 

 
 

El Mundo
7/2/2008