ENTREVISTA

Oscar Misle, 21 años promoviendo los derechos de los niños

“Decidí  asumir la educación como la oportunidad  de aprender  haciendo”

Oscar Misle es un educador venezolano que utiliza la educación como instrumento para formar a través de la vivencia, del sí se puede, de compartir historias de vida para descubrir vocaciones y conectar la razón con el corazón. Para él, su misión de vida es ser un inspirador, proyectar desde su práctica cotidiana que es posible hacer los sueños realidad cuando les das vida a tus acciones.

 

 

ERLYN LÓPEZ MENDOZA

Hablar con Oscar Misle es tener la posibilidad de llenar tu día de colores, de energía contagiante, es sentir que estás ante una personalidad, que te arropa con su magia y te impregna de poderes para lograr lo que quieres. Esta sensación es la que deja un educador que cree en un  modelo de educación diferente al que aporta la escuela.

Oscar optó por trabajar con las niñas y niños para serviles, para influir en los adultos, desde las realidades más complejas. Es así como de la mano de su amigo Fernando Pereira, emprenden el vuelo desde una experiencia comunitaria de atención preescolar con participación de la familia y la sociedad, en el Barrio El Ciprés, en Macarao, Caracas.

Luego de seis años en el Ciprés, desde una casa donada, nace Cecodap (Centros Comunitarios de Aprendizaje). A partir de 1986, sus fundadores Oscar y Fernando, deciden ampliar sus horizontes y buscar más luz, fuerza y compromiso con los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

En sus inicios, Cecodap, fueron las siglas de: Centro Comunitario de Aprendizaje; con el pasar de los años, y ajustándose a la nueva misión, dejó de ser unas siglas para convertirse en nombre, acompañado de la frase: Por los Derechos de la Niñez y Adolescencia

El Papagayo, símbolo de Cecodap, se concibe como una Organización Nacional de Derechos Humanos de la Niñez y Adolescencia, que basada en la solidaridad, la tolerancia y la justicia, trabaja junto a diferentes actores sociales en el fortalecimiento de capacidades, búsqueda de oportunidades para el ejercicio de la ciudadanía, el goce y disfrute de los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Misle es director de Cecodap, una asociación civil, que ha recorrido veintiún años promoviendo y defendiendo los derechos de la niñez y adolescencia venezolana, junto a una red de relaciones y articulaciones en casi toda de Venezuela. Su gran capacidad para hacer sinergia, con organismos gubernamentales e instituciones que respaldan económica y anímicamente sus proyectos desde el exterior, le han permitido proyectarse como referente organizacional en temas vinculados con la niñez y adolescencia

El educador Misle, también es un reconocido conferencista, locutor, articulista, productor de micros, radionovelas, historietista. Ha participado en múltiples eventos internacionales, además de haberse formado en el área de comunicación  con el maestro Mario Kaplún, conocido por su modalidad comprometida y militante de vivir la comunicación al servicio de la construcción de un mundo mejor.

Es por ello que lo invitamos a dar una mirada en la vida y la formación de un profesional, que traduce en su día a día, los deseos de crear condiciones para brindar un vida apropiada  para los niños, niñas y adolescentes.

Muchos creen que la educación en la escuela es la base para formar ciudadanos capaces de emprender sueños y mejorar realidades. Sin embargo, en la práctica vemos como ésta limita las capacidades de los niños  y niñas ¿Qué opinión tienes al respecto?

La escuela  limita las capacidades. Una  educación centrada solo en lo cognitivo, que descuida la  dimensión  social y emocional del ser  humano es  incompleta.  Memorizar contenidos  que no se interrelacionan entre si, con poca o ninguna vinculación con la  vida práctica,  con toda seguridad, se pierden en el camino, especialmente  cuando otras  informaciones relevantes atrapan la atención, se desecha lo poco  significativo y  se asimila  aquella información que  posibilita redimensionar la realidad personal y social  del  estudiante.       

Desde tu experiencia ¿Qué papel debe jugar la escuela para potencial las habilidades de los niños?

La escuela  como espacio de socialización de los  niños y niñas debe crear  oportunidades  y posibilidades para que puedan afianzarse en lo  que son, sienten, saben y hacen. En otras palabras  indagar en cómo me siento  con lo  que aprendo, para qué me sirven esos conocimientos, qué habilidades  y destrezas  he adquirido, en  que medida puedo trasformar mi realidad  personal y social  con esos  aprendizajes.  

¿Cuándo descubriste que querías ser educador?

Desde el preescolar sentía  que la escuela era aburrida,  poco  estimulante y divorciada  de la vida. Al finalizar  mi adolescencia se me  ocurrió   que  era  importante sacar a la educación de las cuatro paredes del recinto escolar y llevarla a la calle, familias y comunidades. Decidí  asumir la educación como la oportunidad  de aprender  haciendo, convirtiendo el hecho educativo en un acto placentero y creador. Por eso  opte por la educación no formal, me daba mayor  libertad de  innovar formas diferentes de  aprender involucrando en ese proceso lo  que somos, sentimos, pensamos y soñamos.  

Si por unos minutos imaginamos que tiene el poder de cambiar el modelo de educación que se viene impartiendo en la escuela ¿Qué modelo plantearías?

Un modelo participativo  y democrático, capaz de crear  ambientes de aprendizajes  vivenciales, de construcción colectiva de  conocimientos, en el cual se estimule la curiosidad por indagar el por qué y el para  qué de las cosas. Un modelo   que parta de las creencias, dudas y deseos del estudiante    

¿Cuál es el perfil que debe tener un buen educador?

Más  que un  tecnócrata , debe ser un motivador  y un  inspirador, deber ser  una persona formada académicamente, pero con la capacidad y  apertura para  revisar  permanentemente lo que sabe, siente, hace para actualizarse y enriquecer  su ser como persona, profesional  y servidor  social.

¿Aparte de Mario kaplún, quiénes han sido tus inspiradores como modelo de educación?

Simón Rodríguez  es para mi  fuente de  inspiración, por  su empeño de educar para la vida y desde la vida. Pablo  Freire por  su lenguaje peculiar y con esa filosofía absolutamente renovadora, que propuso una educación de adultos que tenía que estar fundamentada en la conciencia de la realidad cotidiana vivida por la población y jamás reducirla a simple conocimiento de letras, palabras y frases. Célestin Freinet,  que  por  cierto nació el l5 de octubre, el mismo día que yo. Freinet fue un maestro  con la  virtud de innovar en el aula, abriendo en el terreno de la pedagogía, el camino de la razón y el corazón y Juan Bosco, el  apóstol de los niños y de la recuperación social de los jóvenes, por medio de sus famosos "Oratorios Festivos".

¿Te consideras un inspirador?

Me considero  un apasionado, que pone  todo  su ser  y sentir en lo que hace y en ese torbellino de sensaciones, emociones, ideas  hacer  que el corazón y la razón se abracen para que la inspiración haga lo suyo. 

La comunicación como proyecto

En veintiún años de trayectoria son muchos niños, niñas y adolescentes que han visto en Cecodap un espacio para participar, opinar y descubrir cuál es su vocación. Su símbolo, el papagayo, es un reflejo de cómo se pueden elevar los sueños sin perder el contacto con la realidad.

Sus fundadores Oscar y Fernando, han entendido la importancia de la comunicación como plataforma para lograr cambios sociales e incidir en la agenda pública y política del país. Es así como lograron a través de movilizaciones sociales con niños, niñas y adolescentes, ser participes en la redacción de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA).

¿Qué te motivo a convertirte en un activista de derechos humanos de los niños?

En mi  adolescencia participé en grupos  parroquiales con los Franciscanos, luego con los  Salesianos y, en el contacto con las comunidades, me di cuenta de las injusticias existentes, en la necesidad de crear  espacios  y oportunidades  para la promoción y defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes  con estrategias  participativas que permitieran  ponerle corazón a las leyes para las transformaciones  personales  y sociales  que el  país  necesita.

¿En tu niñez fuiste un defensor de tus derechos?

A pesar de ser un niño bastante  tímido,  pero elocuente con mis compañeros y compañeras, cuando sentía  que se  violentaban mis derechos lo hacia  sentir y esto desconcertaba mucho a mis maestras y profesores, por que les asombraba la forma en  que reaccionaba ese  niños  etiquetado como  tímido, para  solicitar explicaciones  y argumentos cuando se sentía agredido por alguna situación. Y no pocas  veces salto de la  boca de una maestra la frase  “del agua mansa líbrame Dios…”.

¿Por qué decides formarte como comunicador con Mario Kaplún?

Por un regalo del destino, siempre admire su capacidad  innovadora para combinar la educación  con la comunicación. Por  esas cosas de la vida,  en  1981 fui a CESAP, Centro al servicio de la Acción Popular, con sede en Caracas,  a una entrevista de trabajo y me recomendaron que me entrevistara con el coordinador del área de comunicación  y cual no sería mi sorpresa  que esa persona  era Mario Kaplún, a partir de ese momento se convirtió  en mi maestro  y amigo  hasta  que nos dejó  físicamente.

En tu opinión ¿Un comunicador nace o se hace?

Las  dos cosas, se nace con habilidades y capacidades para comunicarse pero  se requiere,  enriquecerla con técnicas, cocimientos, experiencias  y vivencias  que  posibiliten desarrollar  tu potencial.  

Tu formación está cargada de un proceso androgógico ¿Qué ventajas le ha agregado está experiencia a tu vida profesional?

La andragogía me brindó la  posibilidad de  generar ambientes y recursos  de aprendizaje que partan de  la condición, necesidades, características, intereses y necesidades  del adulto  y esto  hace la diferencia  de la pedagogía que se centra  en el aprendizaje del niño o niña.

¿Qué le agregaría a los espacios dirigidos a niños, niñas y adolescentes?

Mayor creatividad para generar programas recreativos, informativos, más acorde a los niños  y niñas de hoy, sin recurrir a esos estereotipos  que  no permiten  indagar en nuevas  formas de hacer televisión y radio, en las cuales se puedan  revelar  los talentos, conocimientos, destrezas y habilidades de la niñez y adolescencia con propuestas   que  respeten  y promuevan su dignidad como seres  humanos. En palabras simples, que se puedan despertar  en los niños y niñas,  televidentes o radioescucha,  la sensación de: “si  esos niños y niñas pueden, yo también puedo” y eso    también se llama inspiración.  

¿Por qué crees que es importante la participación de la niñez y adolescencia en los medios?

Porque son ciudadanos y ciudadanas  con derecho a  opinar, expresarse, ser oídos; porque son casi la mitad de  población total  de nuestro  país y continente; porque con su participación  pueden   servir de referencia en la prevención de situaciones que los afectan (alcohol, drogas, violencia…); porque pueden  mostrar sus capacidades y talentos  en los deportes, artes,  ciencias, ejercicios, ciudadanía…

¿Qué recomendaciones darías para que desde nuestra cotidianidad demos vida a los sueños de los niños?

En primer  lugar, contactar con nuestros propios sueños, con el país  que deseamos, para  que en ese encuentro con nosotros mismos,  abramos el corazón a nuestros niños y niñas, para aceptarlos por lo  que  son, sin discriminarlos o excluirlos,  confiando  en que en  sus potencialidades  hay un mundo que espera, tal  y como hacia Miguel Ángel, cuando  con su  cincel, quitaba  el mármol sobrante, para  que  apareciera la obra que  estaba  oculta.