Aunque las consecuencias f�sicas son m�s inmediatas y m�s obvias, son los aspectos psicosociales los que causan mayor preocupaci�n. No importa cu�l sea su edad, las mentes en desarrollo de los ni�os son da�adas por el trato violento.

 

Existe una relaci�n entre el Castigo F�sico y Humillante y la depresi�n, la baja autoestima, una adaptaci�n psicol�gica negativa y una mala relaci�n con los padres.  Podemos mencionar los siguientes:

 

1.      Baja la autoestima de los ni�os, ense��ndoles a tener poco control de s� mismos y promoviendo expectativas negativas de su propia persona.

2.      Interfiere con el proceso de aprendizaje y con su desarrollo cognitivo, sensorial y emocional. Las investigaciones indican que los ni�os que son humillados y castigados f�sicamente tienen un bajo desempe�o en tareas escolares comparados con otros ni�os (Straus, 1999). Con frecuencia, los  ni�os citan el Castigo F�sico y Humillante como raz�n para abandonar la escuela, as�  como la pobreza y la discriminaci�n de g�nero.

3.      Atenta contra el uso de la raz�n. Al descartar el di�logo y la reflexi�n, merma la capacidad para comprender la relaci�n entre el comportamiento y sus consecuencias.

4.      Hace que los ni�os se sientan solos, tristes y abandonados, disminuyendo su confianza en la sociedad como un ambiente que los protege. Fomenta una visi�n negativa de los dem�s y de la sociedad como un espacio amenazador.

5.      Crea barreras que impiden la comunicaci�n entre padres e hijos y da�a los lazos emocionales establecidos entre ellos. El Castigo F�sico y Humillante corroe la confianza entre padres e hijos, e incrementa el riesgo de abuso infantil (Alyahri, 2004).

6.      Ense�a a que los ni�os relacionen el amor con la violencia. Las mismas personas que deben amarlos tambi�n les causan da�o y esto puede generar que los ni�os asuman que la violencia es posible y hasta normal en una relaci�n de amor.

7.      Puede estimular rabia y, en algunos, el deseo de huir de casa.

8.      El mensaje m�s fuerte, normalmente involuntario, que transmite el Castigo F�sico y Humillante a la mente del ni�o es que la violencia es un comportamiento aceptable y que est� bien que una persona m�s fuerte use la fuerza para coaccionar a otra m�s d�bil.

9.      La violencia causa m�s violencia. Ense�a que la violencia y la venganza son soluciones a los problemas y se perpet�a a s� misma, pues los ni�os imitan lo que ven hacer a los adultos. La victimizaci�n de ni�os y ni�as antecede a un desorden antisocial de personalidad, a la criminalidad y la violencia. Los ni�os expuestos a altos niveles de violencia, al crecer, son m�s propensos a usar la violencia para solucionar problemas cuando son mayores (Porteus et al, 2001). El Castigo F�sico y Humillante, m�s que todo,  produce rabia, resentimiento y baja autoestima en sus v�ctimas.

10.   Los ni�os sometidos al castigo pueden manifestar dificultades de interacci�n social.

11.   No ense�a a los ni�os a cooperar con la  autoridad; les ense�a que las reglas o se cumplen o se violan.