Reconocimientos a nuestro trabajo

¡Gracias!

PALABRAS DE MIREYA LOZADA

…Era diciembre del año 1999, Venezuela sufría el desastre natural de mayores proporciones de su historia: el deslave de Vargas y otras regiones del país…Buscando ayuda financiera para los proyectos que desde el Instituto de Psicología de la UCV debíamos emprender para el apoyo psicococial de la población escolar afectada, contacté a la organización internacional Save the children, y al formular nuestra solicitud me preguntaron si CECODAP formaba parte de esta iniciativa, pues la solvencia ética de la institución y la participación de la infancia y adolescencia en el diseño y ejecución de los programas que ésta desarrollaba, constituían una garantía del mejor aprovechamiento de esos recursos en su beneficio.

…Corría el año 2003, nuestro país vivía el impacto de la conflictividad política y un agudo proceso de polarización social, en medio de un clima de violencia e intolerancia…, mientras, dos jóvenes de los miles que durante meses recorrieron el país, vacunaban simbólicamente a los clientes de un Centro Comercial, yo entre ellos, con una dosis de amor para la convivencia pacífica, dosis que consistía en una gota de miel y una reflexión autocrítica.

Dos situaciones, dos momentos críticos, apenas dos ejemplos de los muchos que demuestran el entusiasmo, creatividad, responsabilidad, participación y compromiso social asumido por CECODAP y su equipo, en los distintos proyectos emprendidos a lo largo de 23 años. Experiencia y experticia que le han ganado el reconocimiento nacional e internacional como promotora y defensora de los derechos humanos de la niñez y adolescencia.

Esa labor que comenzó como una minoría activa en 1984 con los Centros Comunitarios de Aprendizaje, abordando la novedosa y problemática díada: derechos humanos y niñez, se fue transformando en un importante proceso de influencia social que ha sensibilizado y formado gran cantidad de personas y grupos, impulsado, acompañado y asesorado distintas iniciativas públicas y privadas, nacionales e internacionales.

Pero esta labor de promover y defender los derechos de niñas, niños y adolescentes que ha desarrollado CECODAP, no hubiera sido posible sin dos pilares fundamentales: Fernando Pereira y Oscar Misle, sus fundadores y coordinadores actuales.

Hoy, Oscar y Fernando nos dan muestra una vez más de su compromiso y sensibilidad, al ofrecernos este hermoso, sentido y necesario texto.

El libro DESDE EL CASCARON. LA PARTICIPACIÓN DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES: UN VUELO ENTRE LUCES Y SOMBRAS, que nos ofrecen los autores, constituye un importante aporte en la comprensión y abordaje de un tema tan urgente y polémico como es la participación de este sector prioritario de la población.

Como afirma una joven de 17 años, que comenzó a formar parte de CECODAP desde los nueve años, “para participar hay que multiplicar la información, porque todavía existe muchísima gente que no conoce sus derechos. El elemento básico es saber”.

Y es este precisamente el aporte fundamental del libro: saberes construidos desde la práctica participativa. Fernando Pereira y Oscar Misle nos ofrecen el privilegio de compartir aprendizajes personales y colectivos, a partir de la sistematización de experiencias concretas de niñas, niños y adolescentes que han participado en distintos programas desarrollados por CECODAP y aquellos adelantados conjuntamente con otras instituciones.

Desde una mirada crítica y analítica a la literatura, a los mitos y creencias, a la legislación, a las políticas en el área, los autores nos muestran las potencialidades y limites de la participación en la familia, comunidad, escuela, espacios públicos; así como la responsabilidad de padres y adultos cercanos en su promoción y defensa.

Así, se preguntan y nos reinterrogan los autores: ¿Es moda la participación de la niñez y adolescencia?, ¿Tienen capacidad de participar?, ¿Puede limitarse el derecho a la participación?¿Participar para incluir o integrar? ¿Consulta o participación? ¿Son ciudadanos? ¿Cómo identificar esa línea límite entre el derecho de los niños, niñas y adolescentes a participar y el deber de los adultos de protegerlos? ¿Participar en todo?

El tono problematizador y pedagógico que con tanta destreza manejan Oscar y Fernando, se acompaña de claves metodológicas que orientan el gran desafío que supone promover, estimular y acompañar las variadas modalidades, tipos y niveles de participación infantil y juvenil en distintos contextos, espacios y momentos.

Hoy, veintitrés años luego de su salida del cascarón, CECODAP reafirma nuevamente su apuesta a la capacidad y potencialidad de los adolescentes, de los niños y niñas como sujetos sociales de derechos, y lo hace reivindicando sus sentimientos, sus imaginarios, sus vivencias, sus referentes éticos.

La apuesta se duplica tanto a nivel de prevención de la violencia y diversas formas de discriminación; como a nivel de la formación de ciudadanos, lo que supone participación activa y consciente en los procesos de construcción democrática. En fin, se trata de una apuesta a una sociedad justa, equitativa, participativa, plural, democrática y solidaria.

Una apuesta a un movimiento pleno de fuerza, de promesas de vida, de expansión, como los brotes que salen de la tierra, y continuan cantándole a ella; como el sentido profundo que las culturas coya, quechua y aymará le dan al joven cuando recién nace: se entierra la placenta y se guarda el cordón umbilical en el fogón de la vivienda para pedirle a la Pacha (madre tierra) y a los los antepasados, que esta sangre nueva portadora de la sangre vieja permanezca manteniendo este fuego, esta cultura viva.

Gracias a Fernando y Oscar, gracias equipo de CECODAP por invitarnos a sembrar esperanzas, por continuar construyendo nidos de libertad.

Gracias a los niños, niñas y adolescentes que rompieron sus cascarones y hoy nos muestran su canto y la altura de su vuelo..., pues como las aves, crecen y vuelan cantando.
 

QUE DIOS LOS BENDIGA

Mireya Lozada

Caracas, 20 de mayo 2008